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Fase de la negación, el fallecimiento puede vivirse con una sensación de calma, cuesta reconocer lo que ha sucedido y hacerse a la idea de la pérdida, por ello es importante admitir y asumir la realidad, por dura que sea, y hacerse responsable del propio proceso de duelo.
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Fase de la racionalización, es preciso recibir toda la información y explicaciones de los equipos médicos que han atendido a nuestro ser querido para entender lo que ocurre y para que nuestra parte cognitiva sea consciente de que ya no va a regresar.
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Fase de protesta, es importante saber que es lícito sentir rabia, estar enfadada/o, creer que se podría haber hecho algo más. Sobre todo no hay que sentirse culpable, cuando la muerte llama a tu puerta nadie puede contrariarla.
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Fase del miedo y la tristeza son las emociones más intensas y posiblemente las más difíciles de superar. La soledad y el vacío que queda tras la pérdida deben ser suplantados por el cariño y el apoyo de aquellas personas cercanas, familiares y/o amigos.
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Fase de aceptación, para poder cerrar el duelo definitivamente, debemos estar preparados para decir adiós con sinceridad, para ello debemos dejar marchar, pedir perdón y perdonar cualquier cosa por pequeña que fuera y dar las gracias por todos los momentos compartidos.
Me gustaría compartir contigo que en estos momentos también estoy pasando por un proceso de duelo. He sufrido la pérdida de un ser muy querido, mi padre.
Cada persona vive el duelo de forma particular, todas estas formas son válidas, lo importante es saber exteriorizar las emociones y dar tiempo al tiempo.
Son típicas las frases de ... ahora ya no sufrirá más, o ahora la família podreis descansar...
A tí en el fondo esa manera de consolarte te ayuda sólo un poquito, por que tu lo que quieres es volver a estar con tu ser querido, tocarle, abrazarle, besarle y decirle que le quieres.
Hay que gestionar el duelo de manera que puedas volver a tener una actividad y rutinas diarias como de las que disfrutabas antes de que todo comenzara.
No es fácil, para nada, no es fácil. Hay momentos en los que rompes a llorar desconsoladamente por cualquier mínimo detalle que te recuerde a tu ser querido, en otras ocasiones reiras a carcajadas y te sorprenderás por ello, como si le faltaras el respeto al difunto, puede que pases las noches sin poder dormir y que durante el día sientas cansancio, fatiga en exceso, o puede que de golpe y porrazo tengas un subidón de energía que no sabes de donde proviene y pienses que todo está bien, tal vez pueda sucederte que llegues a pensar... qué demonios te está sucediendo y plantearte inclusive si tienes un trastorno psicológico. Para nada, todas reacciones son parte del proceso de tu duelo.
Es duro, muy duro despedirse de alguien que ha formado parte de tu vida y más si ha sido una persona muy querida y especial, es incomprensible pensar que nunca más podrás volver a rozar su piel, però quédate con todo lo positivo y con el haber compartido su vida, es muy importante despedirse del ser querido haciéndole saber que todo va
La persona cuidadora primaria, aquella que ha estado al lado del enfermo durante todo el tiempo, es a la que ahora se le debe prestar mayor atención e iniciar un proceso de autocuidado:
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Descansar todo lo possible
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Desconectar de aquella manera que le sea más fácil, haciendo deporte, paseando, quedando con sus circulo de amistades y/o familiares para pasar ratos de ocio.
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Llevar un alimentación correcta
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Y sobre todo dejar fluir sus emociones y no sentir vergüenza por el que dirán.
El duelo carece de fecha de caducidad, a veces es cuestión de meses o un par de años, en otras ocasiones con el paso del tiempo cuando parece que todo está superado surgen estados de estrés y ansiedad por un duelo que no se ha sabido afrontar correctamente.
Dada esta situación, lo apropiado es acudir al psicólogo o al psiquiatra y pedir ayuda professional, ellos te aconsejarán si debes seguir algún tipo de terapia. En algunos casos es necesaria la preinscripción de algún fármaco para poder pasar esas noches tan largas o esos episodios de ansiedad y angustia.
Mi consejo de hoy es que sigas disfrutando de la vida, hazlo por aquella persona que tanto has amado.